la vida no espera
y tú tampoco deberías
viernes 06 de junio del 2025 a las 08:15
Hoy me desperté pensando en como “esperar” es un freno invisible
Si algo he de reconocerle a mi yo del presente es que ya no espera. Ya no espera el “momento perfecto”, una señal, un después. Qué cansado es vivir en puntos suspensivos. Esperando el momento para mandar un mensaje o tomar una decisión. Es como vivir con el pie en el freno, viendo pasar la vida mientras dudas si avanzar o quedarte quieta.
Pero me he dado cuenta que ahora sigo, con o sin mi permiso. Y sí, a veces ni pienso las consecuencias (pero ese es tema para otro día). Siento que vivimos con una necesidad de aprobación por obtener las señales correctas en el momento exacto, que alguien o algo decida por nosotros. Pero muchas veces esas razones solo son excusas para no tomar acción. Y en ese esperar por la situación ideal para actuar, se nos va la vida.
Y mientras seguimos esperando, el tiempo no se detiene, y las oportunidades también se van. Y nos vamos acostumbrando a posponer, a evadir y a evitar como si tuviéramos todo el tiempo del mundo para empezar. La vida está en esos momentos que dejamos escapar por miedo, por duda o simplemente por esperar que todo sea perfecto. ¿Y te doy un spoiler? Nunca va a ser el momento perfecto que te imaginas. A mí me sigue costando entenderlo y a veces también sigo buscándolo. Pero no existe. No está. O al menos, no como creemos que lo vamos a encontrar.
Algo que me gusta creer es que las cosas no tienen una “confirmación” oficial ni piden permiso para avanzar, a veces sólo hay que lanzarse, confiar y esperar los resultados. Si son buenos pues qué padre y si no, pues ni modo, al menos te aventaste.
Porque moverse da miedo. No sabemos qué pasará y pensamos que actuar nos puede dejar cicatrices, pero se nos olvida que no hacerlo también deja marcas. Sólo que se siente distinto. Se quedan en forma de preguntas sin respuestas, de caminos no explorados…
La vida son dos días y uno de ellos llueve.
Así que si estabas esperando “la señal”… tal vez esta lo sea. O tal vez no. Pero igual hazlo. Manda ese mensaje. Renuncia. Di que sí. O di que no. Lo que sea, pero igual hazlo. Porque quedarte esperando te asegura nada, y moverte (aunque sea con miedo) a veces es lo único que necesitas para dejarte de sentir estancada.
y si alguna vez sentiste que mis textos te acompañaron o te abrazaron, puedes invitarme un cafesito simbólico por aquí!



Me encanta todo lo que escribis Ingrid, y cómo lo haces ❤️🩹🫂 abrazote
adoro este textoo, comparto ideas contigo
a veces (casi siempre) improvisar da resultados o anécdotas más intrépidas y divertidas de contar, hoy pensé que planear todo no tiene caso porque el plan "superior" a todos nosotros ya está hecho (creyente en el destino aquí 🙋♀️)