quiero saber ser amiga
¿o así estoy bien?
sábado 05 de abril del 2025 a las 21:23
Hoy me desperté pensando en si soy una mala amiga.
A veces me cuestiono si no sé ser amiga o sólo soy una amistad de bajo mantenimiento, tampoco sé si tengo algún problema que no he tratado en terapia (y quiero creer que no). Por mucho tiempo me he cuestionado por qué me cuesta tanto mantener amistades y por qué no soy como otras personas que conocen a un millón y siempre están rodeados de muchísima gente cuando yo digo que si me pongo a contar y sumo 10 amigos estoy turbo exagerando. Y tampoco me considero una persona introvertida, la verdad es que me gusta hablar y conocer gente nueva, seguramente si salgo a algún lugar me voy a poner a platicar con cualquier persona que me encuentre pero ¿quizá no soy lo suficientemente constante para mantener una amistad?
Y ahí es donde comienzo a pensar en este concepto tan estricto de ser “la amiga ideal”. Este concepto donde siento que no encajo; de estar presente todo el tiempo, tener siempre las palabras correctas, organizar planes, tener energía social 24/7 y estar disponible emocionalmente en todo momento, entonces ¿si no soy eso, qué soy?, ¿una amiga a medias?
Pero también está bien cuestionarse: ¿quién puso la vara tan alta? ¿cuántas veces nos hemos medido con las expectativas que no son nuestras? Quizá una parte del problema está en que seguimos creyendo que hay una sola manera de ser amiga, cuando en realidad hay mil y una maneras de serlo, aunque no se vean igual.
Me acuerdo de algunas amistades que dejé de ver con el tiempo sin dramas ni peleas, simplemente con el tiempo se fueron deshilando. Y por mucho tiempo he llegado a pensar que es por mí, que quizá pude haber hecho algo mal, pero he aprendido que no todas las personas están hechas para quedarse, algunas vienen nada más de paso, y que no todo lo que se rompe es mi responsabilidad. Existen algunos vínculos que se van apagando sin hacer ruido, como una fogata que nadie volvió a encender, y eso no necesariamente es un fracaso.
Y luego están las otras amistades que he aprendido a valorar con los años: las amistades de bajo mantenimiento. Aquellas que no necesitan que hablen a diario o se vean una vez a la semana, pero que aún así sabes que están ahí. Que cuando se reencuentran no hay incomodidad, no hay reclamos y no hay culpas, sólo un “¿cómo has estado?” que se siente como regresar a casa. A veces siento que esa soy yo. No soy la amiga más presente, pero voy a estar y quiero ser la que corra contigo cuando te sientas perdido.
He aprendido que no quiero cambiar quien soy, sino reconocer el valor en la manera en que yo amo. Y encontrar personas que sepan leer ese lenguaje también. No soy una amiga a medias, sé querer y sé estar aunque no siempre de una forma palpable, aunque no sea la manera más común, es suficiente.





por más amistades así <3 donde no contestar un mensaje por un día o dos o una semana no sea un drama
Que hermoso! Me siento súper identificada, Se sintió tan lindo leer esto y saber que no soy la única, me hiciste sentir apapachada🥹❤️ toda la vida me he cuestionado lo mismo pero ahora en la adultez me pegó más, nunca "sé" como mantener mis relaciones de amistad, mi círculo también es pequeño y sin embargo agradezco a los amigos que te entienden, te dan tu espacio y te incluyen a pesar de que hablemos cada cierto tiempo❤️